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Solo de Literatura para Hechicera de Luna y Orquesta

Inacabada

Inacabada

   

Ahora que los ríos fluyen trenzando mis mejillas,

descubro la tarde imitándome, triste,

llorando diminutas gotas sobre hojas muertas,

yaciendo sobre el suelo mientras a mí,

me está diluviando el alma.

 

El gato de cada día me mira curioso,

impasible e ignorante de que tengo una historia

inacabada pero abandonada que se reproduce

cada diez minutos en mi corazón: desayuno, comida y cena

y si la tomo en ayunas, mejor, moriré antes, adiós dolor.

 

Como volver a rozar la magia que ya no pronunciaré

en voz alta, cuando mis alas, como mutiladas

se niegan a volar y así, hasta que se cruce la desmemoria

en esta historia de ayer, de hoy, de mi vida…

de siempre.

H de L

 

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Comienzo para un final

Comienzo para un final

Yeguas fecundas en la fosforescencia. Recuerdo el miedo y la felicidad en mis cabellos hendidos por el relámpago; después, el agua y el olvido.A veces veo el resplandor del monte sobre las grandes máquinas de la tristeza.ANTONIO GAMONEDA( Libro del frío)

  H. tiene una cajetilla de zapatos para guardar recuerdos. Digo tiene y no tuvo, porque H. está apunto de recordarla. Se aproxima al armario, abre la puerta despreocupada, y antes de que se pierda su reflejo en el cristal ya está pensando en que buscará aquella camisa de cuando. Llega a un altillo olvidado donde el polvo se acumula intencionadamente como en su azotea. H, la ve, se tambalea en la silla, se sujeta fuerte al estante con una mano y estirando el brazo, la roza con un dedo, un toque más y puede asirla. Pero algo se interpone de repente entre ella, siente el frío metal en sus yemas, ahora un impulso irresistible la vence y cuando quiere darse cuenta baja con ella en brazos, como acunándola. H abre su vieja caja de zapatos disfrazada de papel a rayas y pendientes de tachuelas. En este momento, se ha sentado en la cama, la cajita reposa sobre sus piernas como si nada, como si todo lo que va descubrir en el fondo de sus tripas no fuera con ella. H. la destapa y se desata una tormenta de vientos, le revuelven el pelo, le acarician la cara haciéndole cerrar por un momento los ojos, como protegiéndole de sí misma.-¡No! ¡H!, ¡cierra la caja!, nosotros seguiremos custodiándola- dicen los vientos guardianes.Pero H, no puede oírles, hace tiempo que olvidó el lenguaje de la naturaleza, y como ya es tarde, desata un lazo, y un silencio que no calla vuela hasta su oído donde se queda piando dolores pasados. Una debilidad arrinconada, temerosa, se esconde tras un pañuelo de flores. H la mira después de tanto tiempo y sonríe. Ahí, una pobre acción relegada de la que un día se sintió avergonzada, ahora se le antoja el más bello acto de amor. Acerca un dedo con cariño y cuando está a punto de rozarla con sus yemas como en un beso, una fuerza rejuvenecida se desata, le echa un pulso y le gana. Justo ese instante de debilidad es aprovechado por un batallón de miedos, que saliendo de la caja en tropel, le atacan por los flancos. Un suspiro entrecortado y una esperanza lanzan un cañonazo que le da de lleno en el estomago, mil mariposas del recuerdo le revolotean el vientre. Una carcajada resuena, aún se puede oír el eco antes de que una lluvia de lágrimas descienda del techo. Quedan más cosas en la caja, que saldrán en el momento exacto, o cuando les de la gana, pero está lo suficientemente vacía como para ver una vieja fotografía enmarcada, con sonrisas en un lugar del infinito. Le da la vuelta y allí, pegado en su reverso hay un texto que lee en voz baja.  

“Hablé con mi corazón: ¿Es que no te  es suficiente, visto lo sentido, sentido lo visto? ¿No el juicio sino el hecho? ¿Cómo tú que llenaste de sabiduría y acierto cada paso en mi camino, ahora estás ciego? Yo lo tengo claro, tanto que me avergüenza lo que aún sigues sintiendo y me obligas a sufrir. ¿No habíamos quedado que por ahí y ahí, y esto y lo otro, nunca? ¿No habíamos definido lo que era sentimental y emocionalmente sano? No dijimos: ¿mira esto es un príncipe azul y esto la antitesis? No te pido que no ames, te pido que de hacerlo seas sensato y lo hagas sabiendo lo que hay y así no me duelas, ¡me estás saboteando! Un latido, dos…tres…Cerró las puertas de su cárcel y dio siete vueltas. Hace días que no escucho sus latidos, ni sé nada de él, pero al menos ha acabado este lento autosuicidio acuoso, no hay nada más que matar dentro cuando todo está muerto, entonces, ¿qué es esto que duele?” 

(Si está bien… si es tan fácil…¿porqué este dolor que siento?Los Planetas) 

Sufre, sí, pero  puede sentir su corazón latiendo y en la inmensidad de saberse viva, H deja brotar una lágrima que cae resuelta, en caída libre por su mejilla, es entonces, que se empiezan a desmoronar las piedras que no recordaba que le tapiaran férreamente el pecho, y que el gato del tercero maúlla somnoliento tocando el arpa en la ventana mientras un pequeño ratón acaricia un violín en el fondo del patio.Entonces H. deja de creer y pasa a saber que se ha resignado, no por saberse vencida ,sino por el hecho de que lo ha aceptado, no sólo de mente sino con cada fibra de su ser, de corazón, sin emitir un sólo juicio, basándose en cada hecho,( eso había y ella no pudo o no supo cambiarlo o quizás, ni dependía de ella o como el que juega una partida de tute en la que ambos perdieron...  resulta que ambos ganaron. ) Una oleada de paz y profundo amor ha invadido a H. Desliza la yema de su dedo enmarcando el rostro en la fotografía y sabe que aún a pesar del daño, de la indiferencia de tantas y tantas cosas que le habían desangrado por dentro…le amará siempre. No al rostro intemporal que le sonríe detrás de la cámara, sino al verdadero ser que late  dentro, por siempre, pero sin dolor, por que liberada del apego, ahora, puede permitirse amar más allá…de posibles realidades sin ni un sólo reproche, no se puede llorar eternamente lo que ya no existe. Antes de devolver su imagen física a la caja y cerrarla siente su corazón desperezándose, ha girado la llave. Las bisagras de su cárcel chirrían por el tiempo de clausura…H cierra la puerta del armario mientras ve su corazón salir volando por la ventana y con él, ella se siente, se sabe, libre… ES

Pongo los frutos negros en la boca y su dulzura es como de otro mundo

como mi pensamiento arrasado por la luz.ANTONIO GAMONEDA( libro del frío)

H de L

Saciar(nos)

Saciar(nos)


 Yo soy tu llave, tú eres mi cerradura.
Déjame que te abra, entrar en tu mente,
vivir en ti.
TAHURES ZURDOS.

Saciar(nos)

Hombre, ser de papel y lápiz,
ángel de alas y pies, anclados.
Quiero modelarte de nuevo,
entre suspiros y caricias,
entre dedos buceando humedades.
Nuestros cuerpos deseándose, ansiándose,
e introducirnos en uno, en el otro,
como perdidos en un túnel,
siguiéndonos las pistas sobre la piel,
sin distancias de lenguas,
sin preguntas absurdas,
sin respuestas conocidas,
protegiéndonos los miedos,
ocultos, deslizándose entre estas sábanas
que cubren esta noche nuestros techos.
Encontrarme en ti, sentirte en mí
y sabernos prolongación de brazos y piernas.
Saciar mi sed, generoso manantial de entrega,
ahora, derramado sobre mí.

H de L

(foto- de LauriBlank/ Blank studio)

Diez mil metros hacia dentro

 

Increíble, he de subir a diez mil metros de altura para conseguir desplegar las alas, entumecidas por tanta tormenta y encontrarme en un punto indefinido del espacio. ¡Qué lejos me había ido, ahora comprendo por que no me encontraba!

En la oscuridad de esta noche alada he pisado la sordina, así: me toco, me llamo, me pulso y estremezco ante el propio murmullo de mi melodía infinita.

Descubro mis teclas; intactas, ahora llenas de polvo. No puedo recordar el día en que cerré la tapa del piano y pasé a llevarlo a cuestas, engañándome, pensando que era yo quien lo tocaba. Quedé absorta por la luz del eco de la sonata perfecta, y perdida en él, rocé el manto negro donde se guardan las lágrimas, tan torpemente, que rasgue la bolsa que lo protegía y casi me ahogo en ellas, ¿qué casi? Me ahogué. Una y dos, tres y cuatro, cinco…y hasta seis veces me golpeé contra la misma piedra.

El viento del norte hilvana historias desnudas que nunca rozaron sabor a piel. Seduzco los techos que limitan la elevación de mis pensamientos para salir de esta cárcel que yo misma he bordado a base de ceguera parcial, aún viendo. ¿Cuándo se tejió este muro sobre mi cabeza?

Una mira y ve, sin darse cuenta que el paisaje que se abría libre ante nosotros, se ha llenado de espesura. Un bosque nos rodea, apenas se abre una pequeña brecha entre el follaje. Ahí está la trampa, la visión no se limitaba y en nuestra emoción por sentir tanta claridad, no percibimos las raíces creciendo, enroscándonos los tobillos y ascendiendo como hiedra hasta el alma, o sí las percibimos, y aún así, hicimos como si nada… ¿De qué me sirve ver si soy presa de mi misma?

 (Sobrevolando Londres-2006/04/13)

H de L

DIOS VELETA

DIOS VELETA

¿Qué puedes ofrecer que aún no haya probado?
Si hay algo que quede por hacer...
LOS PLANETAS


Dios veleta

El viento cambia y con él ,el Dios veleta
experimenta 360º de círculos concéntricos,
girando , sobre sus pasos,
sobre sus estancias,
sobre lo que es.

Desgrana el campo de trigo
y una fina lluvia de crucigramas
queda sostenida en el aire, flotando,
esperando fecundar el alma.
Semilla lista para germinar.

Los techos se tiñen de espirales,
las adivinazas crecen en los jardines,
los agricultores siembran patatas y recogen dudas
y este pájaro incubando
el nido de los acertijos.

Abro los ojos y cierro mis persianas,
ante esta nueva visión, tan humana,
me descubro inmersa en tus laberintos,
plagados de enredaderas,
silentes, en mis tobillos.

Esculpes pistas para encontrarte,
total despliegue del ovillo de Ariadna
y ese síndrome de Pulgarcito
con complejo de detective-panadero,
me despierta.

Las luces mortecinas que me ofreces
dificultan la visión, por eso,
en mi afán por encontrarte,
apago la farolas de las calles que te protegen,
con animo de encenderte el sol en el corazón.

En este bosque tupido te busco,
en el claro donde las almas laten,
sin más armas que una certeza,
quiero bucear en este océano
mientras me sumerjo en el cielo.

Mi dedo sobre tu corona,
y ahora, ¡quieto!
Se acabó la angustia de seguir sintiendo
tus vueltas sobre mi centro.
Mi amado Dios veleta....

H de L

Por fin, el adiós

Por fin, el adiós

1915.16 de febrero.
El médico fue muy claro; escasos días de vida, tuberculosis.

Isaac no quiso escuchar más, ni una palabra más, ya no importaba nada, no encontraba sentido...sólo ella, Ariane, ¡no! ¡Dios mío!, no podría enfrentarse a su rostro llorándole sobre la cama, en la que tantas veces se amaron, no le haría pasar por eso...
Suicidio, ese era el término, lo haría. Recordó las palabras de ella en una sobremesa tras una taza humeante de mate.
-¿Sabes que terrible castigo reciben los que se suicidan?, es horrible, adelantan su hora de morir y vagan por siempre-resonaba su voz en su mente...Pero él, se sacrificaría por amor, sólo quería despedirse de ella, no más, la besaría en la frente como cada noche, acariciaría sus labios y se perdería en el bosque de su mirada, y después, adiós Isaac, adiós para siempre, no más dolores, no más lágrimas, no más engaños para ocultarla que sí, definitivamente mil vidas buscándola y ahora se tenía que ir...
El caballo le pasó por encima antes de que pudiera ni planear su huida. Un favor sin despedida.


2003, Febrero.

Elsa sabía que esta casa representaba mucho más que un cambio, era romper con todo, con la familia de él que tanto les había perjudicado, con falsas esperanzas de que volviera de su última aventura en el mar… No más, estaba harta y por fin, esa felicidad de estar sola , planeando una nueva vida, un nuevo trabajo, comenzando de cero, sin que nadie le pisara cada plan, cada sueño, con las alas extendidas bordeando nuevos cielos, y ser feliz...
Nadie le obligo a pintar de colores muertos las paredes, el vainilla no la decía nada, amarillo muerto apagado, sin luz. Cada color en la habitación representaba un sueño, dibujó un cielo en el salón, un bosque en la habitación principal, y soles y lunas por todas partes, como si fuera una casita para sus muñecas, la alegría fue haciéndose fuerte en su alma, y esa sensación...de sentirse cálidamente acompañada...
Fue el día 16, todo estaba preparado, sería su primera noche en su nueva casa, estaba vieja  pero limpia, además, eso ya no importaba, la primera noche de su nueva vida, un nuevo capítulo en el que ella era la única escritora.
Terminó de cenar y preparó su mate, se sentó junto a la antigua chapa de leña, respiró profundo, se quitó las zapatillas de andar por casa, cerró los ojos, y se dijo; -Bienvenida a casa.
-Bienvenida a casa mi amor- escuchó.
Abrió los ojos y miró a la puerta de la cocina asustada.
Un hombre bajito, vestido con una larga levita manchada de sangre le miraba con ojos dulces, cesó el miedo.
-Necesitaba despedirme de ti amor, siento haber tardado tanto- Dijo el desconocido mientras avanzaba por el pasillo y traspasaba la puerta de entrada como si la vieja madera de roble fuera de aire.
Sólo una palabra llego a su corazón:
-¡Isaac!


H de L

 

Inacabado dueto de cuerda

Inacabado dueto de cuerda


 

La verdad dormida en el unicornio despertó

al atravesarme, puñalada  feroz con su cuerno de plata.

Entre la arena de un paraíso estelar,

como polvo de estrella escondido, sonó

el último grito que agrietaría el sentimiento,

convirtiéndolo en sollozo.

Soy violín desgarrándome en notas,

rompiendo el silencio, invadiendo la palabra

no dicha con este gemido de cuerdas,

 mis arterias expuestas a golpe de arco

hasta que me veas/ escuches, hasta que me suenes

con tus dedos pulsando mis fibras.

Yo, tu lienzo inacabado, ahora te empujo,

caemos como dos gigantes verdes, inertes,

abrazándonos las ramas, fundidos, raíz a raíz

y la tierra fértil, infatigable, pariendo rosas

para que no nos falten nunca en nuestra almohada.

Este fuego de agua que hoy irrumpe nuestras mejillas,

versus, estas fuentes de lava rebasándonos el pecho

llueven más, sabiendo que en el centro de la razón

nos asalta el signo interrogativo, y la respuesta ahí,

flotando en los charcos de nuestra mirada.

                    H de L

Soñado(te)

Soñado(te)

La luna lunera jugaba a ser farola,
Perfilando dos sombras en un callejón,
Que voraces y temblorosas,
Se fundieron en una.
Así todo empezó,
Buscando calor.
DOCTOR DESEO.



SOÑANDO(TE)...


Suspicaz lluvia de dados, cien días y cien noches sin parar de llover y ese sol, despertando hoy, desteñido, sobreviviendo en este apagado amanecer que comienza...
Los rayos agrietados, pesados por tanta humedad absorbida en el último diluvio, y Noe, disfrutando de la regatas, apostando hasta la última nuez que lleva en los bolsillos... Pero te decía, que los rayos, sí , ellos, en un último intento por romper la tiniebla, se me convirtieron en luz tenue inventando auroras. Y detrás del arbusto número veintiocho en este bosque que nos cobija , tu cuerpo verde y el mío invadido de escamas, ocultos al mundo, desnudos entre la hojarasca.Y oigo el sonido de tu pecho , inundando los helechos con gemidos, descargando, desahogando, rasgando el silencio de esta "aún" noche donde habitan nuestras fantasías sentadas al piano.
Y a la mano izquierda y en clave de fa, a los graves; tú, y en la mano derecha, en clave de sol y a los agudos ; yo, y deslizarnos sigilosos por las teclas, saltando de la blanca a la negra y de nuevo a la blanca, hasta completar esta escala, y encontrarnos en el centro, en el "DO", camuflados entre un "sí bemol" y un "do sostenido", entrelazándonos las manos, descubriéndonos con los dedos, besándonos el alma.
Sí , hoy te soñé de nuevo, y al despertar ,se me plegaron las alas sobre la memoria perdida de las avestruces...

H de L

Breve

Breve

Un ejercito de estrellas cautivas
prendidas de nuestras pestañas,
tú y yo, cegados por el brillo.

En esta hoguera infinita, la noche eterna
se nos consume en pasión,
ahora cayéndonos del pecho.

Dijiste- invade mi cama, invade mi vida, invade mi ser,
invade todo con tu presencia-
y sí, estoy buceando en tu nido de picos y plumas, y ahora:

ámame,
deséame,
ámame,
anhélame
ámame,
retenme...

Retenme  y no dejes que vuelva la vista atrás.

H de L


 

Esperanzas cristalizadas o la nueva visión de Irene

Esperanzas cristalizadas o la nueva visión de Irene

Las  cabezas salen en busca de las esperanzas dormidas en los bosques. Portando lupa y atuendo detectivesco para la ocasión, investigan a fondo cada rama, cada musgo pegado a los zapatos de los gigantes. Estos, divertidos y conmovidos, agitan su caballera de hojas. Las esperanzas , verdes, desapercibidas, madurando en sus ramas, caen.
Al contacto con el sol, las esperanzas, que por lo general, son intangibles, abstractas  y trasparentes, se  cristalizan.
Las bocas de nuestras cabezas investigadoras se abren, y , engullen los tesoros minerales pulidos, vuelven a la ciudad y hacen monumentos a la sonrisa, dirigen una ONG o, comienzan a hablarle  al mundo del poder dormido en cada uno.
Las cabezas de la ciudad, que nunca visitaron bosques ni vieron árboles cargados de esperanzas, ríen divertidos ¡Qué locura!, o bien, sienten las nubes en su lento suicidio acuoso, destiñendo migrañas, golpeando en sus techos ,que caen en gotas punzantes, mientras sienes despistadas, corren, huyendo del abismo.
Una cabeza-detective dice:
-Créeme, ahora, ¡veo!, ¡veo!

¡Aja!, eso dijo Irene el día que le graduaron la vista. Se puso sus gafas nuevas, se  asomó a la ventana, dio la vuelta, miró a sus hijas, sonrió, volvió la visión al frente y lanzó un grito entusiasmado:- ¡Dios mío , se ven los tejados!
-Ama- preguntó Su. - ¿Cuántas dioptrías dices que tienes?
-         Catorce hija, catorce-.
Su y su hermana abrieron los ojos tipo dibujo manga.
- Lo que nos extraña es que nos reconozcas- y acto seguido se presentaron.

H de L


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Tres minutos desde una flor

Tres minutos desde una flor

Observo con atípica pasión mi tallo, flexible
y me sublimo en su esbeltez con ternura infinita,
como si del amado se tratase .
Y es que, lo mire por donde lo mire,
sobre mi cabeza de pétalos, el amado duerme ,
y sobre su respiración reposada saco cantares;
a su esencia, a su savia...
y nuevas fantasías crecen en este jardín olvidado
en el que la blancura del peinado y el verde del vestido
destacan sobre esta hierba seca, que me cobija,
sobre esta tierra yerma, a la que estoy enraizada,
y brillo, sí, como un punto localizable en el infinito,
como el centro de una diana,
por que en este bosque sin recuerdos,
soy la única flor que contemplar, que adorar...o...pisar...
Mis hojas no acarician otros pistilos, otros tallos, otros pétalos,
pero aun así, te amo desde lejos, tulipán vestido de hombre,
aunque yo no sea más que una margarita en un cielo verde impreciso,
te amo tanto como se ,y en la forma que me es posible,
y de esto se trata al fin, de amar tanto como uno puede...y yo, yo te amo.

H de L

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Escocia o lo que fue de una hechicerilla que quiso ser hada...

Escocia o lo que fue de una hechicerilla que quiso ser hada...

Un signo en tu sombra* 

y dos trazos plasmaron tu destino:
No y NO
[*Alejandra Pizarnik]

 

Escocia o lo que fue de una hechicerilla que quiso ser hada...

Anoche, justo cuando inventé una sonrisa sabiendo que la muerte era inminente, que transportada en aquella vagoneta sin retorno con una alegría improvisada en los labios y las puertas de las presas cerradas para que no se derramaran las lágrimas, para que no sufrierais y me supierais feliz, te fuiste en el último momento, cuando mi beso quedó suspendido en el aire, flotando ante la certeza… Hoy, me regalas la vuelta a la esencia, a golpe de tensar cuerdas y acariciarlas con el arco.
El sonido de la gaitas ha invadido todo, vuelve ese aroma a Escocia, a verdes prados, a hierba recién cortada, duendes y doncellas que un día quisieron ser magos y hechiceras, y justo, cuando estaban en el buen camino se asustaron y quisieron volver a ser humanos- con los errores y dolor que esto conlleva- pero, las hadas han vuelto como tantas veces en los últimos años. En este lugar no hay sitio para los miedos que curiosamente huyeron asustados, no hay dudas prendidas en los árboles, ni decepciones creciendo entre los manzanos, en esta nueva tierra el sol asesinó al ocaso, y un nuevo amanecer, cuando mi amor, yo, tendida sobre la tierra , muerta, dejé de dar importancia a los dragones, y asumí, que hay cosas que nunca cambian, y otras que parecen retroceder en el tiempo para reproducirse otra vez por que alguien aprendió- ¿Qué importa cuanto?-, pero es su forma, y dulcificado, vuelve como un nuevo ser ...que lejos de juzgar, vamos a dejar ser feliz- es lo que tiene estar muerto, la vida anterior deja de carecer de importancia, y en el renacimiento ( que doloroso parto) se deja entrever este nuevo ser que promete llegar con más luz, más magia…más de lo que pude soñar yo  misma-.

 

Estoy dando a luz en un presente proyectado sobre al pasado,
justo, donde un día grite que no quería morirme,
justo donde me había quedado...
Estoy pariendo (me).

 

 

 


 H de L

Amanecer asesinando un ocaso

Amanecer asesinando un ocaso

Puede que sea posible encerrar la inmensidad del océano
en tu pequeña pecera de cristal, o que un día, veas
el desierto goteando en un reloj de arena,
mientras en el fondo, crecen margaritas de colores.
Puede que los torrentes de ayer sigan mojándonos hoy
y que Pandora  abra  de nuevo la caja de los vientos,
se introduzcan en alguna grieta mal tapada de nuestro cerebro,
allí, donde guardábamos los recuerdos. y nos llegue
el bendito virus que nos haga olvidar, la desmemoria.

Pero, las horas siguen pasando, puntuales,
una tras otra, incansables, en su eterno desplazar de agujas
-y hace veinticuatro horas se acabo el plazo
que permitía la reventa de entradas para el paraíso-.
 No llegamos a tiempo , una vez más.
Aunque aún faltan estaciones para que la primera
lluvia de estrellas empapé nuestra habitación,
sólo encontré una sola cosa inmutable, una sola,
ya ves; eso, que te amo.

Sé que en una noche se puede llorar toda una vida,
-quizás, la que no tendremos-
un pasado, un presente, un futuro,
y convertirse en oscuridad eterna
hasta que un día, el sol, cansado de no lucir,
empuña su espada de rayo
y se alía con la mañana…sí ,
ayer el ocaso fue asesinado por el amanecer.

Bajo mi disfraz de yo, hay otra que me invade, de nuevo.

H de L

Preguntas en la alambrada

Preguntas en la alambrada

Si todo va también, ¿por qué este dolor que siento?
si todo es tan sencillo, por quÉ este vacío que siento???
Si está bien, si es tan fácil, ¡por que duele así, por dentro?
Los planetas- super8

Preguntas en la alambrada

Amor, ¿como borrarte las nubes que invaden tu cielo de olivos, apagar los grifos creadores de lluvias, taladrarte los muros, ver como caen, tirar cada piedra que nos invade tan lejos que se desintegren en el aire- para que no vuelvan nunca,- o transformarlas en el papel que hoy es mi cuerpo derritiéndose/me en tu boca cuando posas tus labios en mi ombligo, cuando tu lengua dibuja sobre mi esa eterna S que se me tatuó en el corazón (y en cada poro de mi piel), y que ahora, serpentea por la geografía de mis colinas, bordeando los acantilados llegas a mis valles y no puedo sino inundarte de mi? y arrodillada a tus pies, rezando entre tus piernas, seguir ahogada en este grito silencioso, poseída por esta fuerza que me vence , trepándote los tobillos mientras mi alma, como en una letanía, susurra el infinito amor en expansión que llevo- por ti- dentro. ¿Cómo, cariño, si me perdí en bosques agresivos, donde plantas carnívoras me muerden inyectándome tantas dudas, tanto miedo que paralizada bajo este charco, producto de las últimas tormentas, ni siquiera yo me encuentro y tú, seguramente, eres mi única salvación?
¿Como demostrarte mi amor sincero, para que ni un rayo de dolor maldito pueda rozarte, si a veces me cercas los caminos, me llenas las orillas de la inmensidad de tu océano de alambradas y si intento pasar me pincho, que probé todos los saltos, las posturas, y ahora soy mujer equilibrista, doy un triple mortal con efecto, y caigo a tus puertas justo cuando el otro te invade, aparecen los perros, los ogros, las brujas montadas en sus escobas que franquean la entrada a tu paraíso y no consigo llegar hasta el que duerme bajo tus párpados…?
A veces quisiera ser otra, más irrespetuosa, más egoísta, o quizás, más valiente y gritarte para que dejes de oírme y pases a escucharme, coserme al bolsillo de tu camisa para alimentarme de tus latidos, empujarte hasta el borde mismo del abismo, y cuando estuvieras a punto de caer, rescatarte, hacerte mío, sólo mío, poseerte…y si tu elección es soltarme la mano, lanzarme al vacío para no seguir muriendo tan lentamente…

H de L

Diferentes formas de recorrer un cíclope, o , variaciones melódicas.

Diferentes formas de recorrer un cíclope, o , variaciones melódicas.

Sí, juegas a que te desee y mi deseo crece cada vez que siento el contacto de tus dedos temblorosos acercarse a mi rostro. No sé cuando el hambre de mi piel aumenta, ¿acaso no es más amplio el abanico de mi excitación cuando tú, comienzas la batalla manteniéndome inmóvil y tus labios, como niños traviesos, juegan a acariciar los míos, los relojes paran, las manecillas nos aplauden y se me agolpan los gritos en la garganta , en cada poro, porque quiero más, porque te quiero todo, y a la vez, necesito ansiarte hasta mi límite, hasta que la excitación me pueda y salte sobre ti, mi presa? -No dejes aún que te toque-, hasta que la conquista sea tuya, resuenen los clarines, las trompetas, se desperecen los sueños ocultos, y tú y yo, haciéndolos realidad. Una manada de caballos salvajes nos recorren desde la punta de los pies hasta el hipotálamo. Nuestra frente se abre dejando paso a una nueva visión, donde tú, mi cíclope, ves tan lejos que puedes leerme por dentro, desde mis músculos tensos bajo tus brazos, hasta mis arterias, llevando ríos de sangre hasta mi corazón, que con un redoble de tambores, canta junto a tu pecho mi latir por ti.

-Me falta el oxigeno- Momento en que con fuerza, el ariete se hunde en el roble del portón del castillo y el choque es tan mágico, tan poderoso, que mil flores salen como cohetes , estallan en el cielo tiñéndolo de colores, mientras el orgasmo nos llega bajo esta nuestra lluvia de pétalos.

Supongo que nos viene de familia, Z . eligió la banda sonora de los “pitufos” para su primera vez, y a W. le dio por la música heavy,- no es lo que yo elegiría, de perderme que sea con algo más celta, pero, la música me roba realidades y paso a ser una con ella...-.”Walking on sunshine*” a ese ritmo, la espalda recta y la cabeza ligeramente reclinada hacia atrás, mientras mis caderas siguen cada compás, a la velocidad que el sonido me marca- espera a sentir el solo de guitarras saltando sobre tu vientre-.Por que en esta variación melódica, no jugaremos a darnos deseo y hacer el amor, jugaremos a devorarnos y matarnos de placer, ahora, que nos invade la música. Escúchala, siénte(me)la.

*-Katrina and the waves

H de L

Orko

Orko

Lo conseguiste de nuevo,y ahora,
tachuelas frías sobre mi pecho.
Se agitan ,el médico se anota un tanto,
la muestra palpable de mi alteración.
El dolor en el músculo ,de tus últimas
palabras no pronunciadas ,sentidas.
Tu rabia ,tus contradicciones,
tu luz, tu oscuridad y no me decido ,
si arañarte hasta rasgar tu disfraz de orko,
capa a capa ,o besarte hasta beberme
el éxtasis de tu dulzura
( se me olvido contar contigo),
ni siquiera tengo esa paciencia.
Ahora...ahora, siento que me rindo,
se me cayó la brocha de la mano
para pintar arco iris en el cielo,
y de nuevo, me agacho, la recojo,
y siento que me sobran dedos,me faltan manos...

H de L

De números y orgasmos psicológicos...

El absurdo pegado a las zapatillas de deporte, o unas botas de bebe tatuadas a mis pies, resistiéndose ante la insólita prueba matemática que me pone la vida jugándose a cartas los números; 1-2-3-4-5, conmigo, eso sí, no elijas que está en camino el 6...Y yo, que soy de letras, discuto con senos y cosenos y me pierdo en un ilógico logaritmo neperiano, mientras me subes la camiseta y me susurras tu amor sincero. Y en esto paso las horas tratando de descifrar a dónde me lleva esta raíz cuadrada de sentirte y no verte, que aún mala matemática, se contar, y como sigamos en racha contaré hasta el infinito y Afrodita, abrumada, bajará de los altares para cantarnos "zortzikos" a la vez que en mi más luminoso día observo a mi sombra jugando a la ruleta rusa sobre el filo de una navaja que me está ganando a fuego lento la batalla, y como no sé rendirme, saco los dientes, no sé si para asustarte o definitivamente, terminar mordiéndote esa boca roja que me muestras por la ventana , pero me resisto amarte más...que lo que ya te deseo.
Y tú,sí, tú, que me lees con cara de ¡Ay! la pobre se volvió loca, hagamos una colecta y regalémosla un cencerro, que es la última moda en gargantillas de diseño en el psiquiátrico de Zamudio, afirmarás, que no has entendido nada, y es que acaso crees,¿qué yo entiendo algo?
S.O.S

H de L

Canción de luz para mi sombra

Canción de luz para mi sombra

Eres la más fiel embustera,
La más negra hechicera, mi espejismo fatal…
Sombra, sombra…
(MARC PARROT)

Canción de luz para mi sombra

Cansada,
y aún con las esperanzas
goteando de los dedos,
desnudo mi disfraz de “otra”
para ser, o volver, yo misma,
Re(in)ventarme.

Temblando,
con el miedo encadenado
a los talones, apuñalo esa sombra
que sigilosa, resbala
entre el cóncavo y convexo.
Su(ici)dando-me.

Buscadora,
de la herida eterna, dejas deslizar,
caer: una terrible ausencia,
cien silencios encadenados,
un miedo y la más dura prueba.
(A)gri(e)tándome.

Y ahora se desangra mi tú, tu yo…
Pena, por ambas, y, com-pasión;
-primer paso para amar-
te envuelvo en esta esfera rosada,
borrando el rencor
que a ninguna de las dos puede sanar,
y por que siendo sumas
no llegaremos a esta;
una/única que compartimos.

E(quili)brio
De
Amor,
(Equi)libr(i)o
Del
Ser.

H de L

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Desde la pecera

Desde la pecera

La verdad profética no se desmintió, seguía allí, y yo empeñada en taparme los oídos para no escuchar más verdades que las que me interesaban, las que aprueba el mundo.
Abrumada por el miedo del arquitecto al ver su creación recién inaugurada desmoronándose de nuevo, y la responsabilidad de saber que aunque sigan las columnas que nos sirvieron de bases bajo tierra, si no aguantaron y se derrumbó el edificio, no resistirán ahora-error de sustentación- y esto es lo que hace perder el tiempo, demasiado tiempo, y los años no pasan en balde...
Me enfrento de nuevo al caballete y delineo con impaciencia, sombreo con tempera de perfección , ilumino y doy los últimos retoques con pinceles de armonía, para compensar esa rapidez que caracteriza mi movimiento.
Y aquí que llegan nuevas cartas lacradas con besos; pequeños, grandes, cortos, largos, fríos, pasionales, puros, falsos...Al fin y al cabo, besos, que una vez bienvenidos se te pegan a las yemas de los dedos, la suela de los zapatos, se quedan ahí, rellenando un espacio y sin saber a nada, o bien, mis preferidos, se tatúan en el alma, y de ahí, bajo un complicado sistema circulatorio se distribuyen a las mejillas, la frente, penetrando el corazón e incluso la onda expansiva puede llegar hasta los labios. Incalculable el sabor de estos besos con alma.
¡AH! Pero estos, aún siendo puros, pueden ser sembradores de miedos y como consecuencia salta la alarma:
-shiuuuuuuuuuuuu
-shiuuuuuuuuuuuu
La gente corre hacia las puertas de salida, los bomberos se aproximan a toda velocidad con sus mangueras de olvido, el chorro me da de lleno , lógicamente, se me olvida correr, ¡con lo que lo necesitaba ahora! ,y quedo en el centro de esta estancia, los escudos bajan y termino protegida dentro de una esfera de luz, que no deja de ser una pecera en la que corro el riesgo de ahogarme, ya que en el acto de defenderse hay una sabrosa dosis de desconfianza y una araña hiperactiva que se ha leído el último número de "tricoteando" ensaya el punto garbanzo con su maquina tejedora de dudas sobre mis párpados, y, ¡mira que es grueso este punto!, con lo que apenas vislumbro ya las letras que llegaron desnudas de las que no...
Pero, ¿quién soy yo para juzgar si lo que veo es a ti desnudo o con tu nuevo disfraz de piel simulando desnudez? La culpa la tuvo esa araña que llego desayunándose una mosca tse-tse que en su último coletazo me mordió dejándome más dudas dormidas en la pestañas y yendo en contra de los falsos juicios cuando sólo quiero recibir lo que generosamente me regalas, bajo hasta el fondo, me río de ese esqueleto que se mueve con el vaivén de la olas, emerjo de nuevo, tomo aire y me pregunto que es lo que tienes que me asusta tanto como para quedarme aquí, en mi residencia marina, mientras telepáticamente intento explicarte que no se amar de otra forma que no sea con el alma y que así, yo te disfruto ,sin pedir más.
Aquí estoy, tendida en este jardín de algas pasionales protegiéndome la desnudez entre los corales, mientras este alma se convierte en pez, salta libre fuera de está pecera en la que después de profunda meditación, decido tomar como segunda vivienda. Libre de este cuerpo ya, mi pececito despliega sus alas y sale a buscarte y te encuentra en un parque, hablando con una tal Doña Casilda* y ahí que tus labios siguen moviéndose, tu voz continua escuchándose y tu cuerpo quieto en ese banco inerte de parque, mientras tu alma que también vuela, sale a mi encuentro y ahora sí, puedo amarte...

H de L
*Parque de Bilbao

La venganza del 161

La venganza del 161

-Por fin, te rebanaré a trocitos, descubriré el secreto de tu inteligencia-el Doctor Miguel Ángel Atroz golpea el cristal intermitentemente, su sonrisa parece congelada en sus labios.

-Para ser neurólogo eres absolutamente gilipollas .-Piensa desde el otro lado del cristal- mi inteligencia es fruto del mi 161 de coeficiente ,imbécil ,simplemente soy un genio.

La sala de autopsias queda en silencio.

-Todo es mente- recuerda y en un sublime esfuerzo de concentración, consigue elevar la vibración hasta estallar el cristal.
Cae de la mesa como si fuera una gelatina ¡Plof!
¿Cómo avanzar cuando no tienes piernas?
Aprovechando la superficie resbaladiza por el líquido derramado, comienza a deslizarse sobre el suelo. A medida que este se va secando se hace más difícil y lento su viscoso deambular.Quince minutos, veintitres segundos hasta cruzar los diez metros que le separan de la morgue. La puerta entre abierta le facilita el acceso.
Busca el cuerpo objetivo y accede a la camilla adhiriéndose como una babosa a sus patas metálicas.
Penetra el cuerpo reposado sobre la bandeja, se introduce en él como el que se viste un traje.
-Y ahora...Levántate-exige.

El cuerpo se incorpora, abre los ojos, baja de la camilla, se dirige a la puerta de salida, corre en dirección a la cafetería. El doctor ya se ha ido. Acelera su carrera, llega al parking ,le toca un hombro, él se gira al contacto...

-Imposible-gime mientras cae herido de muerte sobre el piso.

Periódico "El mundo":ASESINATO SIN ESCLARECER

El Dr. Atroz muere asesinado en el parking del hospital de la localidad vizcaína de Cruces...
La herida producida por un bisturí de la sala de autopsias, aparece como único dato revelador y confuso al tiempo, dado que la huellas dactilares encontradas en él, pertenecen al fallecido Dr. Lauburu* Neurólogo jefe también fallecido, en condiciones aun sin esclarecer, dos días antes que el presente ...

Periódico "EL CASO"

Cerebro roba cuerpo en el deposito de cadáveres para concluir dulce venganza...

*LAUBURU: en euskera : 4 cabezas.

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