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Solo de Literatura para Hechicera de Luna y Orquesta

Prosas y vuelaplumas H de L

Calidoscopio

Calidoscopio

(Texto extraído de mi novela Cerrar un círculo y abrir una espiral)

Imagen : Desconozco autor. ¿Luis Royo???.

Calidoscopio

 

 

 

Me pregunto- mirada bajo tu prisma- que cosas me embellecen, o envilecen, a través de la influencia de qué cristal me juzgas para aparecer inventada delante de tus ojos. Qué pensamientos, sentimientos- o falta de ellos- incluso, que carencias personales hacen que tu mente proyecte sobre mí- como reflejo tuyo y yo tu espejo-, de las que ni siquiera eres conciente, para convertirme en quien no soy, por exceso o defecto, pero otra,( no yo, más bien tú, sombra, luz, tú)…cuando yo sigo aquí, absolutamente desnuda. Semitapándome las vergüenzas que sólo tú aprecias y pasas a pintar sobre mi piel sin pertenecerme, robándome la verdadera esencia de mi ser, absolutamente inconsciente, ¿inconsciente?

 

Yo soy yo, así de simple,

así de jodida, no soy

tus proyecciones sobre

mí, no, y eso que callas,

Tampoco.

 

No hay veneno fluyendo en mis venas…

 

 

2008/09/03

H de L

 

 

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UNA MUJER CON SOMBRERO

UNA MUJER CON SOMBRERO

 

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

(Silvio Rodríguez)

 

 

A través de un cuadrado formado por sus manos la mira, porque ella “es” o sus dedos transformados en calidoscopio, la saben arco iris, aunque la lluvia, hoy, la bañé en grises. Ahí estuvo, vestida de “hay cosas que no entiendo” y otras que “no quiero comprender”, se vistió con su sombrero de orgullo y se acercó al armario. Lo abrió sigilosa, con los miedos acechándole tras la puerta, descolgó las recriminaciones de diario, el insomnio colgado de sus párpados, las incomprensiones y los suspiros con lazos, apilándolos junto a todos aquellos silencios a gritos, las lágrimas derramadas sobre la almohada, las muecas frente al espejo y los puñetazos sobre la mesa, no olvidó ni siquiera las noches que pasó sola, las dudas dormidas bajo la colcha ni las cadenas que llevaba en sus tobillos.

Cerró la maleta de reproches y así, con todo el peso en sus brazos comenzó una nueva vida en la calle del rencor. Dejó una sonrisa congelada en la pecera y al salir recordó apagar la luz del sol.

De ella apenas quedaron algunas interminables esperas encima de la vieja silla.

 

Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.

(Silvio Rodríguez)

 

Baile vertiginoso para escuchar un silencio

Baile vertiginoso para escuchar un silencio

De nuevo esa pregunta me abruma, me atrapa como una peonza a la que atada la cuerda están a punto de estrellar contra el suelo, y gira una y mil veces hasta que en su hermoso baile pierde la perspectiva, se sabe girando, reconoce el vértigo en su punta de acero, en su cuerpo de madera, en su sentir de trompa, y sabiéndose en este atemporal viaje en espiral no puede reconocer lo que le rodea, y una vuelta, y él, y otra vuelta, y otro él- ¿Es posible seguir amando a quién no está y aún así, enamorarse de otro?- Y vueltas y más vueltas sin poder frenar, un grito interno le instiga a dejar de girar y dejarse fluir, sin preguntas, dejando que el milagro o el infierno se manifiesten y entonces sí, llegar a la completa sabiduría de donde se está, en que recodo del camino nos paramos o porque cuesta estamos subiendo y una vez allí, dejarse deslizar por el tobogán de arco iris que se abre a nuestros pies, pero no antes, sólo después. Para escuchar respuestas hay que dejar de realizar preguntas que tapen la otra voz.
Shhh
Shhh
Simplemente escucha el silencio…

H de L
( De mi novela "Cerrar un círculo y abrir una espiral")

De la Fantasía Medieval a la Alquimia Esencial - I-

De la Fantasía Medieval a la Alquimia Esencial - I-
Al ocaso, la pena se solidifica en el alma ,tan densa que se puede masticar.

Según la noche se adueña de las pocas luces que se resisten a desaparecer, las tinieblas son semilla enraizándose en sus corazones, poseyéndolos.
¡Cuantas muertes inútiles ,compañeros perdidos, sangre derramada...espadas templadas con dolor!.

Alrededor de la hoguera los guerreros van sentándose, ocupando su lugar en el círculo, con la mirada y el sentir perdidos en un pozo infinito...
Más dolor.

Las llamas parecen dibujar una danza macabra en la absoluta oscuridad , regodeándose del infeliz desenlace de la batalla.
Nada que llevarse a la boca .Ningún pretexto que disfrace el dolor que los consume a cada segundo por dentro. Quizás ya no haya un nuevo amanecer...quizás todos cayeron bajo la lanza del enemigo.

Ascuas.
A la tristeza y al hambre se les suma el frío.

Duermen.
El cansancio también está presente...

No hay más fuerzas.

¡Alerta!.
Una luz irrumpe en el vacío,¿Un candil?¿Una hoguera?

El caballero en un rápido movimiento, coge la espada que reposa bajo su costado. Una fugaz mirada sobre sus compañeros dormidos ,vegetales inertes sobre la tierra , le anuncia que está solo y avanza. Se mueve sigilosamente, palpa arbustos ,esquiva árboles y avanza entre tinieblas...
El aire parece menos denso, menos asfixiante, algún nudo en su pecho comienza a ceder .Aliento suave de flores nocturnas parece buscarle ,llamarle, le arrastra...
Está vencido.

Un lago. Bebiendo de sus aguas un unicornio .A su lado...ella ,iluminando con su mirada perdida ,buscadora de estrellas escondidas en alguna parte del universo.
Se acerca silencioso, la mira mientras ve como se sumerge , como desaparece ,y con ella su luz.
Aún puede ver un último rayo luminoso, sobre la roca en la que momentos antes ella reposaba.

Una copa. El cristal líquido de su interior le atrae irremediablemente .Sediento de luz absorbe hasta la última gota .Algo bello nace en su pecho, forjando una nueva aurora.
Los primeros rayos de luz templan sus doloridos músculos, gota de luz en su corazón vacío de amor, repleto de dolorosos recuerdos .

Un nuevo día...bendecido por la magia.

H de L

Ser Trompa

Ser Trompa

 


Un rumor de hojas secas grita en el fondo del patio. Un suspiro y mil temblores se adueñan de las farolas: parpadeantes, silenciosas, derramando una tenue luz de realidades que se traducen en la mirada como dolor.

Los crucifijos nos están invadiendo los marcos de las puertas y tú y esa sonrisa pícara residiendo en la línea que corta el mar y el cielo, en ese horizonte donde nos encontramos.

Cruzo bosques, sueño, paseo, corro, vuelo y en mi viaje ascendente descubro una y otra vez el eterno camino en círculo, sí ,D. tiene razón y al final es un círculo, donde yo triángulo no encajo ,no entro , no cierro. Me duele cada extremo de mis lados, amo cada ángulo, perdida aún en mis vértices, y tus dedos tiran de la cuerda mientras, mi cuerpo cabeza abajo sigue girando...

Soy trompa de colores bailando sobre tu mano... hasta caer o, desintegrarme.


Sept. 2003-09-26
H de L

Te dejé un sol bajo el felpudo

Te dejé un sol bajo el felpudo

¿Acaso convertirás el error de Ícaro en tu fracaso? ¿Dejarás derretir tus alas sobre la arena? Hoy, que la marea y el desierto te separan de la orilla, introdujiste diez litros de agua de mar en la nevera, -el océano se ha convertido en un infinito de amarillo y espuma, arena que se come el blanco, poros, y, un cangrejo te sonríe desde una roca, más tú, tú no puedes verle cuando adornas tu mirada con tus gafas de invidente-y ahora, bien fríos, brindas por los sueños dormidos entre las sábanas, que muerdes por no dejar que un aullido deje escapar su nombre.
Desde que comenzaron a llover preguntas te perdiste en tu laberinto de respuestas, donde hay tantas, y tan equivocas, que las piedrecitas del bueno de pulgarcito ya no te pueden ayudar a salir de él, puedes elegir arrastrarlas y cargar su peso siempre contigo como Sísifo , o, como Penélope esperar por siempre mientras el hilo que usas para tejer futuros se te anuda en la garganta, puedes optar, siempre se puede. Me quedo en la sala de espera, mientras puños golpean cristales y silencios gritan,¿a qué esperas?, ¿a qué, si naciste cometa?
Pero, sobre los adoquines se siguen pintando sonrisas y no amanece detrás de tus persianas.
Te dejo un sol bajo el felpudo...

2004/05/07
H de L
( Cerrar un círculo y abrir una espiral)

Comienzo para un final

Comienzo para un final

Yeguas fecundas en la fosforescencia. Recuerdo el miedo y la felicidad en mis cabellos hendidos por el relámpago; después, el agua y el olvido.A veces veo el resplandor del monte sobre las grandes máquinas de la tristeza.ANTONIO GAMONEDA( Libro del frío)

  H. tiene una cajetilla de zapatos para guardar recuerdos. Digo tiene y no tuvo, porque H. está apunto de recordarla. Se aproxima al armario, abre la puerta despreocupada, y antes de que se pierda su reflejo en el cristal ya está pensando en que buscará aquella camisa de cuando. Llega a un altillo olvidado donde el polvo se acumula intencionadamente como en su azotea. H, la ve, se tambalea en la silla, se sujeta fuerte al estante con una mano y estirando el brazo, la roza con un dedo, un toque más y puede asirla. Pero algo se interpone de repente entre ella, siente el frío metal en sus yemas, ahora un impulso irresistible la vence y cuando quiere darse cuenta baja con ella en brazos, como acunándola. H abre su vieja caja de zapatos disfrazada de papel a rayas y pendientes de tachuelas. En este momento, se ha sentado en la cama, la cajita reposa sobre sus piernas como si nada, como si todo lo que va descubrir en el fondo de sus tripas no fuera con ella. H. la destapa y se desata una tormenta de vientos, le revuelven el pelo, le acarician la cara haciéndole cerrar por un momento los ojos, como protegiéndole de sí misma.-¡No! ¡H!, ¡cierra la caja!, nosotros seguiremos custodiándola- dicen los vientos guardianes.Pero H, no puede oírles, hace tiempo que olvidó el lenguaje de la naturaleza, y como ya es tarde, desata un lazo, y un silencio que no calla vuela hasta su oído donde se queda piando dolores pasados. Una debilidad arrinconada, temerosa, se esconde tras un pañuelo de flores. H la mira después de tanto tiempo y sonríe. Ahí, una pobre acción relegada de la que un día se sintió avergonzada, ahora se le antoja el más bello acto de amor. Acerca un dedo con cariño y cuando está a punto de rozarla con sus yemas como en un beso, una fuerza rejuvenecida se desata, le echa un pulso y le gana. Justo ese instante de debilidad es aprovechado por un batallón de miedos, que saliendo de la caja en tropel, le atacan por los flancos. Un suspiro entrecortado y una esperanza lanzan un cañonazo que le da de lleno en el estomago, mil mariposas del recuerdo le revolotean el vientre. Una carcajada resuena, aún se puede oír el eco antes de que una lluvia de lágrimas descienda del techo. Quedan más cosas en la caja, que saldrán en el momento exacto, o cuando les de la gana, pero está lo suficientemente vacía como para ver una vieja fotografía enmarcada, con sonrisas en un lugar del infinito. Le da la vuelta y allí, pegado en su reverso hay un texto que lee en voz baja.  

“Hablé con mi corazón: ¿Es que no te  es suficiente, visto lo sentido, sentido lo visto? ¿No el juicio sino el hecho? ¿Cómo tú que llenaste de sabiduría y acierto cada paso en mi camino, ahora estás ciego? Yo lo tengo claro, tanto que me avergüenza lo que aún sigues sintiendo y me obligas a sufrir. ¿No habíamos quedado que por ahí y ahí, y esto y lo otro, nunca? ¿No habíamos definido lo que era sentimental y emocionalmente sano? No dijimos: ¿mira esto es un príncipe azul y esto la antitesis? No te pido que no ames, te pido que de hacerlo seas sensato y lo hagas sabiendo lo que hay y así no me duelas, ¡me estás saboteando! Un latido, dos…tres…Cerró las puertas de su cárcel y dio siete vueltas. Hace días que no escucho sus latidos, ni sé nada de él, pero al menos ha acabado este lento autosuicidio acuoso, no hay nada más que matar dentro cuando todo está muerto, entonces, ¿qué es esto que duele?” 

(Si está bien… si es tan fácil…¿porqué este dolor que siento?Los Planetas) 

Sufre, sí, pero  puede sentir su corazón latiendo y en la inmensidad de saberse viva, H deja brotar una lágrima que cae resuelta, en caída libre por su mejilla, es entonces, que se empiezan a desmoronar las piedras que no recordaba que le tapiaran férreamente el pecho, y que el gato del tercero maúlla somnoliento tocando el arpa en la ventana mientras un pequeño ratón acaricia un violín en el fondo del patio.Entonces H. deja de creer y pasa a saber que se ha resignado, no por saberse vencida ,sino por el hecho de que lo ha aceptado, no sólo de mente sino con cada fibra de su ser, de corazón, sin emitir un sólo juicio, basándose en cada hecho,( eso había y ella no pudo o no supo cambiarlo o quizás, ni dependía de ella o como el que juega una partida de tute en la que ambos perdieron...  resulta que ambos ganaron. ) Una oleada de paz y profundo amor ha invadido a H. Desliza la yema de su dedo enmarcando el rostro en la fotografía y sabe que aún a pesar del daño, de la indiferencia de tantas y tantas cosas que le habían desangrado por dentro…le amará siempre. No al rostro intemporal que le sonríe detrás de la cámara, sino al verdadero ser que late  dentro, por siempre, pero sin dolor, por que liberada del apego, ahora, puede permitirse amar más allá…de posibles realidades sin ni un sólo reproche, no se puede llorar eternamente lo que ya no existe. Antes de devolver su imagen física a la caja y cerrarla siente su corazón desperezándose, ha girado la llave. Las bisagras de su cárcel chirrían por el tiempo de clausura…H cierra la puerta del armario mientras ve su corazón salir volando por la ventana y con él, ella se siente, se sabe, libre… ES

Pongo los frutos negros en la boca y su dulzura es como de otro mundo

como mi pensamiento arrasado por la luz.ANTONIO GAMONEDA( libro del frío)

H de L

Soñado(te)

Soñado(te)

La luna lunera jugaba a ser farola,
Perfilando dos sombras en un callejón,
Que voraces y temblorosas,
Se fundieron en una.
Así todo empezó,
Buscando calor.
DOCTOR DESEO.



SOÑANDO(TE)...


Suspicaz lluvia de dados, cien días y cien noches sin parar de llover y ese sol, despertando hoy, desteñido, sobreviviendo en este apagado amanecer que comienza...
Los rayos agrietados, pesados por tanta humedad absorbida en el último diluvio, y Noe, disfrutando de la regatas, apostando hasta la última nuez que lleva en los bolsillos... Pero te decía, que los rayos, sí , ellos, en un último intento por romper la tiniebla, se me convirtieron en luz tenue inventando auroras. Y detrás del arbusto número veintiocho en este bosque que nos cobija , tu cuerpo verde y el mío invadido de escamas, ocultos al mundo, desnudos entre la hojarasca.Y oigo el sonido de tu pecho , inundando los helechos con gemidos, descargando, desahogando, rasgando el silencio de esta "aún" noche donde habitan nuestras fantasías sentadas al piano.
Y a la mano izquierda y en clave de fa, a los graves; tú, y en la mano derecha, en clave de sol y a los agudos ; yo, y deslizarnos sigilosos por las teclas, saltando de la blanca a la negra y de nuevo a la blanca, hasta completar esta escala, y encontrarnos en el centro, en el "DO", camuflados entre un "sí bemol" y un "do sostenido", entrelazándonos las manos, descubriéndonos con los dedos, besándonos el alma.
Sí , hoy te soñé de nuevo, y al despertar ,se me plegaron las alas sobre la memoria perdida de las avestruces...

H de L

Esperanzas cristalizadas o la nueva visión de Irene

Esperanzas cristalizadas o la nueva visión de Irene Las  cabezas salen en busca de las esperanzas dormidas en los bosques. Portando lupa y atuendo detectivesco para la ocasión, investigan a fondo cada rama, cada musgo pegado a los zapatos de los gigantes. Estos, divertidos y conmovidos, agitan su caballera de hojas. Las esperanzas , verdes, desapercibidas, madurando en sus ramas, caen.
Al contacto con el sol, las esperanzas, que por lo general, son intangibles, abstractas  y trasparentes, se  cristalizan.
Las bocas de nuestras cabezas investigadoras se abren, y , engullen los tesoros minerales pulidos, vuelven a la ciudad y hacen monumentos a la sonrisa, dirigen una ONG o, comienzan a hablarle  al mundo del poder dormido en cada uno.
Las cabezas de la ciudad, que nunca visitaron bosques ni vieron árboles cargados de esperanzas, ríen divertidos ¡Qué locura!, o bien, sienten las nubes en su lento suicidio acuoso, destiñendo migrañas, golpeando en sus techos ,que caen en gotas punzantes, mientras sienes despistadas, corren, huyendo del abismo.
Una cabeza-detective dice:
-Créeme, ahora, ¡veo!, ¡veo!

¡Aja!, eso dijo Irene el día que le graduaron la vista. Se puso sus gafas nuevas, se  asomó a la ventana, dio la vuelta, miró a sus hijas, sonrió, volvió la visión al frente y lanzó un grito entusiasmado:- ¡Dios mío , se ven los tejados!
-Ama- preguntó Su. - ¿Cuántas dioptrías dices que tienes?
-         Catorce hija, catorce-.
Su y su hermana abrieron los ojos tipo dibujo manga.
- Lo que nos extraña es que nos reconozcas- y acto seguido se presentaron.

H de L


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Preguntas en la alambrada

Preguntas en la alambrada

Si todo va también, ¿por qué este dolor que siento?
si todo es tan sencillo, por quÉ este vacío que siento???
Si está bien, si es tan fácil, ¡por que duele así, por dentro?
Los planetas- super8

Preguntas en la alambrada

Amor, ¿como borrarte las nubes que invaden tu cielo de olivos, apagar los grifos creadores de lluvias, taladrarte los muros, ver como caen, tirar cada piedra que nos invade tan lejos que se desintegren en el aire- para que no vuelvan nunca,- o transformarlas en el papel que hoy es mi cuerpo derritiéndose/me en tu boca cuando posas tus labios en mi ombligo, cuando tu lengua dibuja sobre mi esa eterna S que se me tatuó en el corazón (y en cada poro de mi piel), y que ahora, serpentea por la geografía de mis colinas, bordeando los acantilados llegas a mis valles y no puedo sino inundarte de mi? y arrodillada a tus pies, rezando entre tus piernas, seguir ahogada en este grito silencioso, poseída por esta fuerza que me vence , trepándote los tobillos mientras mi alma, como en una letanía, susurra el infinito amor en expansión que llevo- por ti- dentro. ¿Cómo, cariño, si me perdí en bosques agresivos, donde plantas carnívoras me muerden inyectándome tantas dudas, tanto miedo que paralizada bajo este charco, producto de las últimas tormentas, ni siquiera yo me encuentro y tú, seguramente, eres mi única salvación?
¿Como demostrarte mi amor sincero, para que ni un rayo de dolor maldito pueda rozarte, si a veces me cercas los caminos, me llenas las orillas de la inmensidad de tu océano de alambradas y si intento pasar me pincho, que probé todos los saltos, las posturas, y ahora soy mujer equilibrista, doy un triple mortal con efecto, y caigo a tus puertas justo cuando el otro te invade, aparecen los perros, los ogros, las brujas montadas en sus escobas que franquean la entrada a tu paraíso y no consigo llegar hasta el que duerme bajo tus párpados…?
A veces quisiera ser otra, más irrespetuosa, más egoísta, o quizás, más valiente y gritarte para que dejes de oírme y pases a escucharme, coserme al bolsillo de tu camisa para alimentarme de tus latidos, empujarte hasta el borde mismo del abismo, y cuando estuvieras a punto de caer, rescatarte, hacerte mío, sólo mío, poseerte…y si tu elección es soltarme la mano, lanzarme al vacío para no seguir muriendo tan lentamente…

H de L

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Diferentes formas de recorrer un cíclope, o , variaciones melódicas.

Diferentes formas de recorrer un cíclope, o , variaciones melódicas. Sí, juegas a que te desee y mi deseo crece cada vez que siento el contacto de tus dedos temblorosos acercarse a mi rostro. No sé cuando el hambre de mi piel aumenta, ¿acaso no es más amplio el abanico de mi excitación cuando tú, comienzas la batalla manteniéndome inmóvil y tus labios, como niños traviesos, juegan a acariciar los míos, los relojes paran, las manecillas nos aplauden y se me agolpan los gritos en la garganta , en cada poro, porque quiero más, porque te quiero todo, y a la vez, necesito ansiarte hasta mi límite, hasta que la excitación me pueda y salte sobre ti, mi presa? -No dejes aún que te toque-, hasta que la conquista sea tuya, resuenen los clarines, las trompetas, se desperecen los sueños ocultos, y tú y yo, haciéndolos realidad. Una manada de caballos salvajes nos recorren desde la punta de los pies hasta el hipotálamo. Nuestra frente se abre dejando paso a una nueva visión, donde tú, mi cíclope, ves tan lejos que puedes leerme por dentro, desde mis músculos tensos bajo tus brazos, hasta mis arterias, llevando ríos de sangre hasta mi corazón, que con un redoble de tambores, canta junto a tu pecho mi latir por ti.

-Me falta el oxigeno- Momento en que con fuerza, el ariete se hunde en el roble del portón del castillo y el choque es tan mágico, tan poderoso, que mil flores salen como cohetes , estallan en el cielo tiñéndolo de colores, mientras el orgasmo nos llega bajo esta nuestra lluvia de pétalos.

Supongo que nos viene de familia, Z . eligió la banda sonora de los “pitufos” para su primera vez, y a W. le dio por la música heavy,- no es lo que yo elegiría, de perderme que sea con algo más celta, pero, la música me roba realidades y paso a ser una con ella...-.”Walking on sunshine*” a ese ritmo, la espalda recta y la cabeza ligeramente reclinada hacia atrás, mientras mis caderas siguen cada compás, a la velocidad que el sonido me marca- espera a sentir el solo de guitarras saltando sobre tu vientre-.Por que en esta variación melódica, no jugaremos a darnos deseo y hacer el amor, jugaremos a devorarnos y matarnos de placer, ahora, que nos invade la música. Escúchala, siénte(me)la.

*-Katrina and the waves

H de L

De números y orgasmos psicológicos...

El absurdo pegado a las zapatillas de deporte, o unas botas de bebe tatuadas a mis pies, resistiéndose ante la insólita prueba matemática que me pone la vida jugándose a cartas los números; 1-2-3-4-5, conmigo, eso sí, no elijas que está en camino el 6...Y yo, que soy de letras, discuto con senos y cosenos y me pierdo en un ilógico logaritmo neperiano, mientras me subes la camiseta y me susurras tu amor sincero. Y en esto paso las horas tratando de descifrar a dónde me lleva esta raíz cuadrada de sentirte y no verte, que aún mala matemática, se contar, y como sigamos en racha contaré hasta el infinito y Afrodita, abrumada, bajará de los altares para cantarnos "zortzikos" a la vez que en mi más luminoso día observo a mi sombra jugando a la ruleta rusa sobre el filo de una navaja que me está ganando a fuego lento la batalla, y como no sé rendirme, saco los dientes, no sé si para asustarte o definitivamente, terminar mordiéndote esa boca roja que me muestras por la ventana , pero me resisto amarte más...que lo que ya te deseo.
Y tú,sí, tú, que me lees con cara de ¡Ay! la pobre se volvió loca, hagamos una colecta y regalémosla un cencerro, que es la última moda en gargantillas de diseño en el psiquiátrico de Zamudio, afirmarás, que no has entendido nada, y es que acaso crees,¿qué yo entiendo algo?
S.O.S

H de L

Desde la pecera

Desde la pecera La verdad profética no se desmintió, seguía allí, y yo empeñada en taparme los oídos para no escuchar más verdades que las que me interesaban, las que aprueba el mundo.
Abrumada por el miedo del arquitecto al ver su creación recién inaugurada desmoronándose de nuevo, y la responsabilidad de saber que aunque sigan las columnas que nos sirvieron de bases bajo tierra, si no aguantaron y se derrumbó el edificio, no resistirán ahora-error de sustentación- y esto es lo que hace perder el tiempo, demasiado tiempo, y los años no pasan en balde...
Me enfrento de nuevo al caballete y delineo con impaciencia, sombreo con tempera de perfección , ilumino y doy los últimos retoques con pinceles de armonía, para compensar esa rapidez que caracteriza mi movimiento.
Y aquí que llegan nuevas cartas lacradas con besos; pequeños, grandes, cortos, largos, fríos, pasionales, puros, falsos...Al fin y al cabo, besos, que una vez bienvenidos se te pegan a las yemas de los dedos, la suela de los zapatos, se quedan ahí, rellenando un espacio y sin saber a nada, o bien, mis preferidos, se tatúan en el alma, y de ahí, bajo un complicado sistema circulatorio se distribuyen a las mejillas, la frente, penetrando el corazón e incluso la onda expansiva puede llegar hasta los labios. Incalculable el sabor de estos besos con alma.
¡AH! Pero estos, aún siendo puros, pueden ser sembradores de miedos y como consecuencia salta la alarma:
-shiuuuuuuuuuuuu
-shiuuuuuuuuuuuu
La gente corre hacia las puertas de salida, los bomberos se aproximan a toda velocidad con sus mangueras de olvido, el chorro me da de lleno , lógicamente, se me olvida correr, ¡con lo que lo necesitaba ahora! ,y quedo en el centro de esta estancia, los escudos bajan y termino protegida dentro de una esfera de luz, que no deja de ser una pecera en la que corro el riesgo de ahogarme, ya que en el acto de defenderse hay una sabrosa dosis de desconfianza y una araña hiperactiva que se ha leído el último número de "tricoteando" ensaya el punto garbanzo con su maquina tejedora de dudas sobre mis párpados, y, ¡mira que es grueso este punto!, con lo que apenas vislumbro ya las letras que llegaron desnudas de las que no...
Pero, ¿quién soy yo para juzgar si lo que veo es a ti desnudo o con tu nuevo disfraz de piel simulando desnudez? La culpa la tuvo esa araña que llego desayunándose una mosca tse-tse que en su último coletazo me mordió dejándome más dudas dormidas en la pestañas y yendo en contra de los falsos juicios cuando sólo quiero recibir lo que generosamente me regalas, bajo hasta el fondo, me río de ese esqueleto que se mueve con el vaivén de la olas, emerjo de nuevo, tomo aire y me pregunto que es lo que tienes que me asusta tanto como para quedarme aquí, en mi residencia marina, mientras telepáticamente intento explicarte que no se amar de otra forma que no sea con el alma y que así, yo te disfruto ,sin pedir más.
Aquí estoy, tendida en este jardín de algas pasionales protegiéndome la desnudez entre los corales, mientras este alma se convierte en pez, salta libre fuera de está pecera en la que después de profunda meditación, decido tomar como segunda vivienda. Libre de este cuerpo ya, mi pececito despliega sus alas y sale a buscarte y te encuentra en un parque, hablando con una tal Doña Casilda* y ahí que tus labios siguen moviéndose, tu voz continua escuchándose y tu cuerpo quieto en ese banco inerte de parque, mientras tu alma que también vuela, sale a mi encuentro y ahora sí, puedo amarte...

H de L
*Parque de Bilbao

Retrato de una mujer dormida

Retrato de una mujer dormida Le mantiene despierto el recuerdo de las madreselvas invadiéndole los tobillos en su eterno viaje ascendente hasta su vientre, cuando se encadena a su perfume ansiado, cuando sentado sobre sus caderas, se sabe vivo y se encuentra en el palpitar de su pecho desnudo, latiendo, existiendo, en ella.

El tiempo de saberla suya agoniza en el momento del orgasmo, instante en que ella -como una loba en celo- pierde el control y aúlla su nombre, muerde, araña su piel y rendida ya, reposa su cabeza sobre su tórax musitando un “te amo” que él nunca llegará a saber de donde ha salido, ni siquiera, si llegó a ser pronunciado y que difícilmente, será repetido. Recompensas, así son sus palabras de amor, y llueven tantas goteras en su alma como cuando omite y calla, y los días pasan y ella sigue sin.

Le gusta observarla dormida porque en ese silencio tranquilo, por segundos, la siente suya, absolutamente suya. Se aferra a su cuerpo tibio, perfilándola con el suyo, hasta hallar el encastre perfecto, ese capaz de hacerle creer que es la pieza exacta del tangrám que les convertirá en uno. Cuando despierte, ella volverá a ser quien es, o será más –en esa su búsqueda de si misma donde siempre termina encontrándose- Él, pasará de tenerla cerca a añorarla como si un océano de kilómetros creciera entre ellos. Pero, eso será luego, cuando las primeras luces del amanecer se cuelen por las rendijas de su persiana y acaricien sus mejillas, cuando el blanco de su piel parezca emanar luz propia- siempre tuvo la sospecha de que no fuera humana-. Ahora, se entretiene en la nostalgia del brillo dormido detrás de sus párpados, terribles contraventanas que ocultan el fulgor de las estrellas prendidas de sus retinas, versus, su mirada ausente, esa localizada en un punto indefinido del firmamento, cuando ella aun mirándole, no le ve y deja escapar esa sonrisa e irremediablemente, se pregunta en que piensa, ¿en qué piensa una mujer tan mujer, que por ser, es inalcanzable? ¿Cuáles son sus mayores miedos?,¿con qué sueña?,¿con quién? Un puñal le desgarra por dentro, quisiera invadirla, poseerla, coserse a su alma con el hilo de sus pestañas negras y entonces, ella ronronea, se estira en la cama, abre los ojos, él los cierra , y creyéndole dormido sale de la habitación de puntillas, sin volver la vista atrás, simplemente como si no existiera...

H de L

Cuatro minutos veintitrés segundos o, “la andaluza”

Cuatro minutos veintitrés segundos o, “la andaluza” Las ansiedades, colgadas de la lámpara, emiten un mortecino haz de luz que queda prendido de su mirada: madera y metal- miedo y ganas- forman su caja de resonancia.
Cansada, cae en hojas sobre un lecho en blanco y negro. A cada paso; muere una nota, un acorde, solloza un arpegio por esa su melodía inacabada.

Evoca a “Granados”, mientras, sus dedos se deslizan: ansiosos y acertados, temblorosos y pasionales sobre las teclas del piano. Su alma tropieza en los acantilados de sus sentimientos, acechando detrás de sus yemas. Y Desde lo inmóvil, desde los brazos encadenados, desde el susurro clandestino invocando tu nombre...
Las esperanzas viajan con billete de ida quedando dormidas en la eterna estación de un ,¿para cuándo?

Soy yo la mujer del anden. Yo, quien toca el piano sellando huellas sobre este banco de piedra.

¿Y si cruzo el océano , ando sobre las aguas, desde mi orilla de hierba a tu puerto de arena?,¿en qué lugar nos encontraremos?,¿dónde está ese pedazo de infinito donde anclar la raíz de nuestros besos?¿En qué parte de este universo líquido habita nuestra isla?

Siente la ternura absorta de mi abrazo suplicante , el abandono de mis labios, siente este, mi corazón desperezándose( y aún me sobran diecisiete segundos para seguir perfilándote, con mis dedos).

H de L

Desde el firmamento de tus ojos

Desde el firmamento de tus ojos Yo quisiera que por una vez en la vida los sentimientos no se me agolpen en el pecho , estallando. No se estanquen, fluyan como arroyos por la ladera de tus montañas de cielo. Quiero redescubrir las palabras ó, encontrar las exactas ó, inventar nuevas para contarte lo que mi alma siente. Quiero crear un idioma nuevo sólo para nosotros dos que sumamos uno, que mis dedos dejen de temblar cada vez que pienso en ti, sólo para poder escribirte, y lo estoy haciendo amor, con las yemas sumergidas en el fuego que cada mañana avivas bajo mi ventana. Un remolino de hojas bajo ella dibuja tantas espirales en mis retinas que comienzo a marearme, desbordarme ante tantas cosas naciendo, creciendo dentro, y tus susurros aún resonando en mis oídos, mi estómago habitado por saltamontes; y uno y dos, y arriba y abajo, y... ( me estás volviendo loca amor, a la vez que tus estrellas pasan a ser parte de mi firmamento). Mis alas desplegadas, volando hacia ti...y ahora “don’t dream it’s over* que en realidad no significa lo que parece sino que terminado el sueño comienza nuestra realidad, ésta que estamos viviendo. Todo depende de los ojos que miren... el corazón que lo traduzca.
Volvemos al centro de esta habitación que nos acoge, donde, la luna indiscreta y confidente pasa a residir en nuestros techos, iluminándonos las noches mientras, mis brazos siguen en tu cuello y mis ojos, inmóviles, en tu ojos que ven más allá de esta ventana que nos separa, tus ojos sí, que derriten cristales y kilómetros para que pueda sentirte junto a mí...
No puedo seguir escribiendo amor, por que en este momento el mundo ha parado, nada se mueve, nada late, sólo tú y yo...Y tu mano deslizándose por mi cintura, descendiendo, mientras nos recordamos lo que estamos sintiendo, y esta música arrastrándonos, barrenando muros, mis miedos de ayer, de mañana, de ahora no, cayendo como lluvia, deslizándose en torrentes por el suelo, sin dejar mas cabida en mí que para ti y el amor que hoy nos libera...
¿Te dije hoy que te amo?
...
H de L

Etxera

Etxera Avanzo despacio por que ya no tengo prisa. Se me ha dormido la impaciencia en otra vida, en esa que no, en esa que ya nunca, en esa que quizás jamás. No hago más preguntas, porque aunque no todas, tengo demasiadas respuestas, mañana obtendré más cuando el efecto de la morfina en los arroyos ya no fluya y el mar, estalle en límpida calma, no relativa como ahora, océano mentiroso sin olas en la orilla cuando un maremoto de confusión es corriente submarina. Pero, no te confundas, no estoy meciéndome entre dudas, esto sólo es el efecto secundario para calmar el dolor que produce esta nueva sonrisa feliciana que luce sutilmente, como un guiño del universo, para que me por una vez me quiera más a mí que a ti, para que me sienta más VIVA que nunca, más plena y satisfecha-y mira que he sido afortunada-justo ahora que tres hombres- número sagrado-tatúan un arco iris en mi vientre y se felicitan con palmaditas en la espalda por la pesca.

La paz de la realidad llega justo para dejarte llevar, ya sin miedo a “Los Mundos de Yupi” me acerco a la barra y todo surge naturalmente:
-¿Qué tomas?
-Un embalse de agua y un “pintxito tortilla”, que sea vegetal, gracias.

El goteo no suena por eso no lo oigo, es mi corazón, latiendo, vivo, pero, un leve, mínimo, imperceptible movimiento me recuerda el espadazo( ya sabes que siempre fui muy medieval, no hubiera podido ser con una katana, que falta de romanticismo) que me partió por la mitad para justo ahora, me sienta más entera, plena y viva que nunca.

La puerta del hogar se ha abierto vencida ante el poder de la estrella, y así, entro.
Ongi etorri etxera**

Etxean, 2005/05/04
H de L

* A casa
** Bienvenida a casa
Inspiración:
http://www.viriatorock.com/descargasmp3derock/kortatu/mp3-etxerat-1862.html
Etxerat de Kortatu
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Sin Llaves

Sin Llaves Desde las puertas del instante de...Saco brillo a los pomos de las puertas de tu castillo, relucientes ya, de tan larga espera .
El cuervo picoteando la cabeza del turco, me pone enferma, si tuviera suficiente fuerza, le daría un golpe, uno sólo, seco, sin melancolías atrapadas en el puño, y me deleitaría en su pico, cayendo a cámara lenta, mientras me pierdo por el Gran Bazar, (en Estambul), o mejor, en la Callejuela del Oro,( en Praga), entre alquimistas trasnochados animándome a encender farolas, a alumbrar caminos, aún sabiéndome no preparada, y me compro una gargantilla que representa el emblema que luces a mis ojos, ya ves, nostalgias nimias y esa creencia profunda de que animar un colgante me hace tenerte más cerca y tú sigues sin ...

La espera se torna aburrida, comienza a pesar en los tobillos, a derretirse en gotas agrias entre mis dedos, los girasoles se arrancan la melena, las pipas llueven como océanos, me rebotan en la cabeza, pierdo el sentido, alcanzando apenas, a ver a tu gavilán saliendo por la ventana, entonando como un jilguero, y que hermosa canción, y...no es para mi, y...¡AY! Caigo desplomada en el suelo, a la sombra de tu sonrisa, y en la misma puerta de entrada de tu bosque, como un felpudo de verdín al pie de ti, árbol, acariciándote las raíces mientras, mi corazón se quita los zapatos, despliega sus velas , navega tormentas y te llueve borrando las penas, y, tú sigues sin...

Llegado a este punto desesperante sufro la metamorfosis del tubérculo y me convierto en jardinera, mi traje de camuflaje sostiene las tijeras podadoras que cortan las malas hierbas, empuño la azada con los dientes, me derramo sobre tu tierra fértil en sonrisas, miradas y caricias que te alimenten, hasta convertirnos ambos en la Selva Negra.

Pero tu sigues sin...decir te amo.

Y yo, sigo sin...encontrar la llave que abra tu puerta. (Por si regresas, te dejo esta nota colgada de ella).

2003/06/01
H de L

De nubes de colores a lluvias clandestinas de pétalos

De nubes de colores a lluvias clandestinas de pétalos Un año de nubes de colores, nubes al fin…

He abierto la cajita de música y la eterna bailarina se había roto una pierna. El soldadito tullido ponía todo su a-plomo en salvarla, amoroso y paciente- me recordó a ti, cuando te habitaba el firmamento en la mirada- y había tanto amor entre ellos que no dudo que en rosa se puedan soldar huesos.

Mira, cinco elefantes tocan la trompeta para nosotros (y tú; sí, y tú; no, y tú, tú, tú… ¿Bailas amor?

Nunca llegué a contártelo ni tú te atreviste a verlo, pero cuando llueve se me alisa el pelo, por eso si el cielo llora, no viajo en cometa, literalmente no vuelo… ¡Ey! Hoy nada de tristezas, la banda está acompañada por el hada madrina, que emocionada, agita la varita a diestro y siniestro- no lo dice, pero su gran NO, fue no llegar jamás a ser director de orquesta- estallan flores en el cielo, florecen corazones y llueven pétalos clandestinos sobre nuestras cabezas.
Debieron de darnos de lleno por que hemos quedado desnudos soldadito, y ya no me duele la rodilla.

Ha amanecido después de tan largo invierno bajo un sol espléndido, he cerrado la caja de música con esos que parecían nosotros dentro y, no sé si hemos aprendido algo, pero hoy me reconocí de nuevo en el espejo y a mi lado, a mi lado brillaba tu sonrisa.

H de L
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